lunes, 28 de septiembre de 2009

Costillejas en Salsa Roja


Este plato tiene su origen en un descuido. Inicialmente, yo pretendía hacer una especie de caldo rojo con carne de cerdo, lo había preparado y lo había puesto al fuego; aún vivía con mi madre en México, tenía como unos 17 o 18 años. El caso es que dejé la cacerola en la lumbre a todo gas y me fui a tender la ropa. La casa de mi madre era muy grande y tenía que subir un par de plantas para llegar al patio de atrás. Tendí la ropa y al parecer me tardé demasiado porque cuando bajé a revisar la comida, estaba prácticamente el caldo consumido y al probarlo me di cuenta de que no sabía muy bien, así que no se me ocurrió otra cosa que echarle un chorrito de miel, más sal, pimienta y agua. No me pregunten porqué tomé esas decisiones, pero después de que comenzará a hervir de nuevo (eso sí, sin separarme de la olla) y le dejara espesar ésta vez a propósito, me di cuenta de que había descubierto un plato buenísimo y para chuparse los dedos.

Tengo que admitir, que las siguientes veces ya no me ha salido igual de exquisito que esa primera vez, pero he ido haciendo cambios que creo que lo han mejorado mucho y he conseguido lograr bastante ese sabor y con un método más "civilizado" y menos arriesgado. Aquí tienen la receta, que la disfruten.

Ingredientes:
800grs. Costillejas Carnosas de Cerdo
4 Pimientos secos (si estás en México usa Chiles Anchos)
1 Guindilla Malagueta (si estás en México usa Chile Guajillo)
2 Ajos
2 Hojitas de Laurel
2 Tomates Grandes o 3 Pequeños
1 Chorrito generoso de Miel
1/2 Cucharadita de Pimentón(Paprika) Picante
Sal y Pimienta
Aceite

Preparación:
Ponemos a hervir las costillejas en abundante agua con los ajos, sal, los pimientos, la guindilla y los tomates. Cuando las costillejas ya estén casi hechas (como unos 40 minutos), las escurrimos conservando el caldo de cocción a parte.

Licuamos utilizando unos 800ml del caldo de cocción, los pimientos y la guindilla (quitándoles el rabito) con el tomate y uno de los ajos.

A parte ponemos en una cacerola (ancha pero no muy alta) un poco de aceite y freímos ahí las costillejas, las movemos constantantemente para que no se peguen y queden doraditas por fuera. Cuando ya están, le incorporamos lo licuado, previamente colado, rectificamos la sal y la pimienta. Le agregamos la miel, el pimentón y las hojas de laurel.

Dejamos que hierva y bajamos el fuego, para que espese poco a poco y no lo tapamos para que se consuma más rápidamente ya que las costillas ya están hechas, sólo queremos que todo se mezcle y coja sabor. Removemos de vez en cuando.

Las costillejas quedan más que suaves y jugosas. Podemos acompañarlas con arroz blanco y tortillas o pan, como prefieran. Con esta cantidad de ingredientes, salen como para cuatro platos como los de la foto.

No hay comentarios: